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Consejo

"Los y las trabajadoras sociales decimos basta"

viernes 22 de febrero de 2013 CGTS. Discurso Ana Lima en el X Congreso de CCOO

La presidenta del Consejo General del Trabajo Social (CGTS), Ana I. Lima, intervino ayer en el acto inaugural del X Congreso de CCOO, en representación de la Cumbre Social. También intervinieron, el presidente de la CEOE, Juan Rossell y los máximos dirigentes de UGT y CCOO, Cándido Mendez e Ignacio Fernández Toxo.
Aquí podéis leer el discurso que pronunció:

Buenos días a todas y todos.

Yo soy la presidenta del Consejo General del Trabajo Social, que representa a unos 40.000 trabajadores sociales. Pero hoy estoy aquí en nombre de la Cumbre Social y del resto de organizaciones que la formamos. En nombre de todas ellas, gracias por invitarnos a este acto.

La Cumbre Social somos cientos de organizaciones, agrupaciones, asociaciones, plataformas y sindicatos, entre los que también está Comisiones Obreras…
Somos organizaciones diversas, ya que pertenecemos a diferentes ámbitos: la Sanidad, la Educación, la Política Social, la Justicia… Siempre con la perspectiva transversal de género.
Además, unas organizaciones están formadas por usuarios de los servicios públicos, otras por profesionales, por trabajadores… Pero desde nuestra diversidad, somos iguales en nuestra esencia. En definitiva todos somos personas, familias, ciudadanos que vemos como prácticamente día a día vamos perdiendo derechos y se nos ahoga económicamente. Por eso decimos BASTA.

Nadie en tan poco tiempo ha conseguido lo que ha conseguido este Gobierno: concitar en contra tantas y tan dispares voces.
Todos defendemos los servicios públicos de calidad, la fortaleza de nuestro estado de Bienestar, al que el Gobierno ha sentenciado a muerte. Y NO vamos a permitir que acaben con él. Porque sin derechos, sin justicia social, nuestra sociedad se desmorona. Porque no queremos caridad, rechazamos la lástima, el “yo estoy por encima de ti, porque pobres siempre los habrá, y porque hay clases y clases”. Y es a ese modelo al que nos están llevando al desmoronar el Estado de Bienestar, a la beneficencia preconstitucional.

La fuerza de la Cumbre Social radica en nuestra unión, en que somos mareas ciudadanas. En la manifestación del 15 de septiembre mostramos la fuerza de nuestros colores. Lo continuamos haciendo en la huelga del 14N… Y volveremos a mostrar nuestra unión en la manifestación convocada por la Confederación Europea de Sindicatos para el 10 de marzo.
No podemos seguir permitiendo que mientras se rescata a los bancos, mientras sus dirigentes cobran sueldos astronómicos, mientras se destapan día tras día casos de corrupción, el peso de la crisis siga recayendo en las personas. Porque las familias ya no pueden más. Los profesionales de los servicios sociales lo vemos cada día.

No nos vamos a cansar de repetir y gritar a los cuatro vientos que las políticas de austeridad no han servido para nada. Al contrario!
A ver si no cómo se justifican estos datos:
- SEIS millones de personas están en paro
- DOS millones de personas no reciben prestación alguna
- 1,8 millones de hogares tienen a todos sus miembros sin empleo

Y queremos recalcar que detrás de estos datos hay personas que no llegan a final de mes, que se ven obligadas a comer una sola vez al día. Y son personas como los que estamos hoy aquí, amigos, conocidos nuestros. Son familias que tuvieron un trabajo, que compraron una casa, que tuvieron hijos, y que ahora ni siquiera les pueden pagar el comedor escolar, porque apenas tienen siquiera para pagar la hipoteca y las becas escolares cada vez son más escasas.

Los desahucios no los sufren “los otros”, los sufrimos todos. Rajoy ya dijo ayer que aunque el PP haya aceptado a trámite en el Congreso la Iniciativa Legislativa Popular contra los desahucios que promovimos en la Cumbre Social, junto a otras organizaciones, no va a admitir la dación en pago. Hasta dónde vamos a llegar? Acaso no son conscientes de que las personas se asfixian?

Esto no se queda ahí. La sanidad ya no es universal. Este Gobierno se ha cargado una de las joyas de nuestro Estado de Bienestar, el Sistema Nacional de Salud más envidiado del mundo, que con menos inversión que nuestros vecinos ha sabido rentabilizarla hasta una calidad asistencial de excelencia.
Ahora, además, los medicamentos se deben repagar. El Tribunal Constitucional obró con sentido común al paralizar la aplicación del euro por receta en Madrid y Cataluña. Pero el repago supone un enorme esfuerzo para nuestros jubilados, que ya están soportando bastante el peso de esta crisis, acogiendo a hijos y nietos, pagándoles la compra, avalando sus hipotecas…

Además, se están recortando las plantillas de los hospitales, se están restringiendo los recursos y cada vez se hace más difícil el acceso a la sanidad pública. Por no mencionar la privatización de servicios. La Marea Blanca sabe bien de qué estamos hablando…
Otra de las imposiciones de este Gobierno es acabar con la filosofía de la justicia gratuita, con la nueva ley de Tasas Judiciales. Así que la Justicia será para quienes puedan pagársela, lo que supone un claro retroceso del Estado de Derecho. Una vez más, las mujeres y sus hijos en edad infantil se ven especialmente afectados por esta medida, ya que la crisis les ha golpeado con aún más fuerza.

En todo esto hay una secuencia lógica que no nos cuadra: con la crisis, con el paro, hay más pobreza, pero la gente tiene que asumir más costes en el día a día. Por tanto, más gente necesita ayuda. Pues bien, también la ayuda social se recorta. Entonces, ¿qué salida damos a estas familias?

El presupuesto para los servicios sociales, que incluyen a la Ley de Dependencia, ha bajado drásticamente. Ello supone, por ejemplo, que peligren los programas de prevención y atención a las víctimas de violencia de género.
Respecto a la ley de Dependencia, lo peor ya ni siquiera es el tijeretazo que le han pegado a su financiación. Lo peor es que se está condenando a las personas a morir un una ayuda que fue reconocida como un derecho subjetivo, porque se da una moratoria de DOS AÑOS para dar esas prestaciones. Las mujeres, las cuidadoras abnegadas de sus familiares, se ven cada vez más recluidas en el hogar.

Además, los servicios sociales de proximidad van a desaparecer si se acaba eliminando esta competencia de los ayuntamientos, como pretende el Gobierno, al traspasarla a las autonomías. En esta línea, ya para 2014, el Estado dejará de financiar el llamado Plan Concertado, destinado a atender la emergencia social en los municipios. La Marea Naranja clama contra esta situación con fuerza.

He dejado para el final la Educación pública, cuyos defensores iniciaron hace unos años aquí en Madrid, la marea pionera, la marea verde. Los continuos recortes presupuestarios han llevado a masificar las aulas, por eliminar a profesores y maestros. El futuro de este país se forma cada vez en aulas prefabricadas y sin calefacción y el acceso a una educación superior es cada vez más difícil, con el tijeretazo a las becas.

A esto hay que sumar ahora la reforma del sistema educativo que pretende el Gobierno, un modelo basado en una ideología ultraconservadora y clasista. La educación pública pierde ayudas, a favor de la concertada e incluso la privada.
Todas estas situaciones que vivimos, de las que he estado hablando, responden a una lógica bien conocida por todos: la libertad por encima de la igualdad.

Las organizaciones que formamos la Cumbre Social decimos NO a todo esto. NO SE PUEDE SEGUIR ASÍ.
Y para finalizar, quiero recalcar que NOSOTROS, ESTAMOS CON LAS PERSONAS

Gracias

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